Florecimos de la cabeza de una diseñadora soñadora y loca, tal vez en uno de sus ataques de risa espontanea. Y al darse cuenta que quería cambiar el mundo, se le hizo un nudo en la garganta y esa carcajada no fue más que una resolución para no perder el impulso de esa idea descabellada.

Sabía que el camino no iba a ser fácil, pero tenía claro que las cosas que valen la pena siempre requieren paciencia, compromiso, disciplina, amor y mucha fe. Así que se puso manos a la obra. Quería diseñar y desarrollar un producto que ayudara desde adentro a quien lo luciera, que fuera un talismán y un recordatorio de su cambio.

Empezaron las investigaciones, la búsqueda de materia prima y  prototipos; y con ellos nacieron las piezas; y con la joyería, el surgir de la magia. El diseño gustó, la venta creció y con ello la necesidad de ampliar el equipo. Nuestra diseñadora estaba ayudando a cambiar la vida de sus clientas; ahora quería ir un paso más allá y ayudar a los que de verdad lo pasan mal, empoderando a mujeres en situación de vulnerabilidad y condiciones de extrema pobreza, mediante la enseñanza de un oficio que les ofrecía la posibilidad de cambiar radicalmente su forma de vivir.

A este proyecto lo llamó ‘Amor Bonito’, que más tarde se convirtió en una fundación y uno de los pilares de la compañía.

‘Poesí’ es una historia de amor, pero de las de verdad verdad, no de las de los cuentos de hadas, sino de las que se han hecho a pulso, con esfuerzos, mimos y mucho mucho amor.